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La NIIF 9 exige que el deterioro del valor de los instrumentos financieros se mida y reconozca utilizando el método de las pérdidas crediticias esperadas, la cual corresponde a la diferencia entre el valor presente de todos los flujos de efectivo contractuales y el valor presente de los flujos de efectivo futuros esperados.

Los valores presentes se descuentan al tipo de interés efectivo original, posteriormente, las pérdidas crediticias esperadas se calculan utilizando la media ponderada de las pérdidas crediticias con los respectivos riesgos de que se produzca un impago como ponderaciones.

El método de las pérdidas crediticias esperadas da lugar a un reconocimiento temprano de las pérdidas de crédito porque incluye, no solo las pérdidas en las que ya se ha incurrido, sino también las pérdidas de crédito futuras previstas, de modo que es un modelo prospectivo.

Según el enfoque exigido por la NIIF 9, no es necesario que se produzca un evento de pérdida, sino que la entidad debe contabilizar las pérdidas crediticias esperadas en el momento del reconocimiento inicial del activo financiero y luego contabilizar por separado los cambios en la pérdida crediticia esperada en cada fecha de presentación. Por lo tanto, el deterioro de los activos financieros se reconoce por etapas:

  • Etapa 1: Desde el momento en que se origina o adquiere un instrumento financiero, se reconoce una pérdida crediticia esperada de 12 meses en el resultado y se establece una provisión para pérdidas (puede ser nula). En el caso de los activos financieros, los ingresos por intereses se calculan sobre el importe bruto en libros, es decir, sin deducción de las pérdidas crediticias esperadas.
  • Etapa 2: En cada fecha de presentación de informes, la pérdida crediticia esperada se vuelve a medir:
    • Si el riesgo de crédito no ha aumentado significativamente, se sigue reconociendo una pérdida crediticia esperada de 12 meses. El cálculo de los ingresos por intereses es el mismo que en la etapa 1.
    • Si el riesgo de crédito aumenta significativamente y no se considera bajo, se reconocen las pérdidas crediticias esperadas en el resultado. El cálculo de los ingresos por intereses es el mismo que en la etapa 1.
    • Si el riesgo de crédito de un activo financiero aumenta hasta el punto de considerarse deteriorado, los ingresos por intereses se calculan sobre la base del costo amortizado, es decir, el importe bruto en libros menos la provisión para pérdidas.
Arturo Quiroga Changed status to publish febrero 17, 2022