¿Qué es un informe de auditoría y cómo se debe elaborar?

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El informe de auditoría es el resultado de la labor desempeñada por los auditores en una empresa sin importar cuál sea el tipo de auditoría, siempre se debe presentar un informe compuesto por distintas secciones que permitan evidenciar los hallazgos y se hagan las respectivas recomendaciones para poder corregir lo necesario.

El informe de auditoría además de tener una serie de pasos que generalmente se deben seguir, también debe ser elaborado con unos principios profesionales que le brinden la razonabilidad suficiente, es necesario resaltar el resultado del informe de auditoría estará ligado a lo plasmado en los papeles de trabajo del auditor.

Contenido mínimo del informe de auditoría

Como mínimo el informe de auditoría debe contener:

1. Lista de inconsistencias

Inicialmente se debe resaltar que la principal labor de un auditor no es enaltecer la gestión financiera de la organización, por contrario, su función es encontrar errores y problemas que no sean visibles para los directivos, de este modo, es importante tratar de no interpretar la lista de inconsistencias como una crítica desde un punto de vista personal.

La lista es uno de los puntos principales del informe de auditoría, como el objetivo de esta actividad es señalar las inconsistencias en los procesos, la relación de estos fallos es fundamental para crear un plan de acción.

Con ello, el interesado sabe exactamente en qué etapas de los procesos debe actuar y qué es lo que debe corregir, haciendo que las acciones sean más eficaces.

2. Evidencia o pruebas

Las pruebas son un conjunto de hechos encontrados por el auditor a lo largo del procedimiento de auditoría, aunque no se puedan comprobar en su totalidad, estos datos son consistentes y es muy importante para vincular de manera correcta todo el informe.

Dentro de todo el material probatorio recopilado, sobresalen las pruebas para reforzar los problemas que se presentan en el informe sobre el listado de inconsistencias,  es importante corroborar la existencia de un fallo,  señalar dónde se produce y mostrar cuáles son sus efectos en los procesos.

Existen cuatro tipos diferentes de pruebas:

  • Las pruebas físicas son las que surgen directamente de la observación del comportamiento de las personas, los activos de la empresa o las transacciones realizadas.
  • Las pruebas documentales, como su nombre indica, son la información que se encuentra en los documentos, como por ejemplo un contrato.
  • Las pruebas testimoniales son el fruto de entrevistas o formularios que contienen cuestionarios distribuidos a los empleados de la empresa auditada.
  • Por último, las pruebas analíticas son las que no pueden observarse directamente y dependen del análisis, como los cálculos y las comparaciones.

3. Demostraciones de análisis y cálculos

Si el problema se identifica mediante un proceso de análisis, es indispensable que dentro del informe de auditoría se enseñen los procedimientos utilizados para llegar al resultado, en otras palabras, ¿Cómo se sacaron las conclusiones?

Como el problema no se puede identificar con solo mirarlo, es importante demostrar el camino tomado para llegar a las conclusiones presentadas, esto es especialmente importante en los casos en que hay errores y fraudes, de este modo, la identificación de soluciones se hace más simple y más específica.

4. Recomendaciones del auditor

Las recomendaciones del auditor suelen ser el cierre del informe de auditoría, en esta parte, el auditor hará las críticas apropiadas y también podrá sugerir o recomendar los cambios que sean necesarios para el proceso.

El objetivo no es señalar los problemas, sino las desviaciones que se producen en los requisitos que se han establecido, con este fin, el informe suele prepararse sobre la base de aspectos jurídicos, normas y reglamentos internos, a los que se alude cuando se informa de problemas.

Además, cabe recordar que la auditoría no funciona como una consultoría y que estos aspectos solo se mencionan mediante una opinión y no van acompañados de un plan de acción, que pasa a ser responsabilidad del gerente.

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Aspectos importantes a la hora de elaborar el informe de auditoría

El informe de auditoría debe ser elaborado teniendo como base los siguientes aspectos fundamentales:

Claridad

La claridad en la comunicación es una característica básica y esencial de cualquier informe financiero, el objetivo es que el informe de auditoría sea accesible al mayor número posible de personas, incluidos las que no conocen nada del tema.

Objetividad

Un informe de auditoría también debe ser objetivo, el auditor debe revisar su trabajo para buscar redundancias e información innecesaria, esto demuestra profesionalismo, frente a sus clientes.

Imparcialidad

Otra característica importante del informe es la imparcialidad, el auditor debe permanecer como una figura imparcial al llevar a cabo el proceso de auditoría y al escribir el informe, es importante dejar de lado las amistades y enemistades, y analizar los procesos internos de la empresa de manera absolutamente impersonal, lo que no siempre es fácil de hacer en las auditorías internas.

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Precaución

Un informe de auditoría tiene consecuencias pertinentes y a menudo graves, es posible que se hable de hechos que ponen en riesgo a los empleados y a la propia empresa, como desviaciones, errores, negligencia, fraude, evasión, etc.

Por lo tanto, el auditor sólo debe incluir en el informe los hechos “documentados o no” que tengan una base corroborativa, debe estar seguro de las conclusiones antes de presentar el informe de auditoría.

Por otro lado, el auditor se vuelve solidariamente responsable de la información que se encuentra dentro de los estados financieros evaluados o los hechos encontrados, debido a que bajo su criterio profesional la información contenida y otorga garantía sobre la razonabilidad de las revelaciones de la compañía.

Oportunidad

De acuerdo con este principio, el informe debe ser entregado al usuario de manera oportuna, si el auditor tarda demasiado en realizar el proceso de auditoría y cerrar el informe, corre el riesgo de que se vuelva inútil para la junta o usuario final.

En los casos en que la complejidad de la labor requiera un retraso, el auditor puede preparar informes provisionales, en los que se abordan cuestiones más urgentes o graves hasta que esté listo el informe final.

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